Agria cultura
Abril 30, 2009
Planeo cultivarme en soledad, todo el amor que sembré era para vos, y ahora me quedé pobre, sin semillas. Pero soy una chica de plastilina y puedo convertirme en las semillas de mis propias flores. Pero antes hay que labrar el páramo.
La Tica
Argé
Abril 30, 2009
El miedo nos hace humanos. Y el miedo hace al mundo que nos rodea que sea como es. -He aquí otro “argé” para los presocráticos. Aunque ellos vivían con todos esos héroes predicadores del valor que hoy no existen. Creían en tantos dioses, dioses verosímiles semejantes a nosotros, de plastilina. Hoy tenemos varios monoteísmos, todas versiones de uno solo, abstracto, inalcanzable, un bodocazo de plastilina donde se mezclaron todos los colores. Nos cuesta creer. Tal vez sí hay fe pero por miedo, por cobardía, no la reconocemos ni la mostramos. Ellos, los bodocazos, tampoco se muestran tanto. También andarán acobardados, incrédulos, acorazados. O capaz que nada que ver, capaz que antes era la misma peladura metafísica en Gea y en el Olimpo, me creo todo lo que leo y sólo alucino posibilidades entre las inmensurables.- Pensamientos que son puras patrañas. No me den bolas, ya se los advertí, soy un bodoquito de costillas rotas.
Ofidia
Perpetuación
Abril 29, 2009
Maia no sabe si tendrá hijos, pero sí que tiene un caudal de cosquillas que engendrarán nietos. A veces siente que su espíritu es anciano, otras que adolece.
¿Su descendencia será sanguínea o adoptada?, no tiene importancia, se dirige a ellos, para que la mantengan vivah. Dice que quiere renacer con los niethos y ofrecerles a cambio sus letras, sus turas. Mientras, cultiva sueños de anaconda.
Marizibill
Abril 29, 2009
Marizibill le debía el nombre a Guillaume. Caminaba por Haute-Rue cada noche, en isla Formose; había sido arrojada de un burdel de Shangai. María Isabel vivía en Formosa, le debía el nombre a una virgen y a una reina, se ganaba la vida, y también la muerte en cómodas cuotas, traficando drogas bajo su vestido a través del río Paraguay. Marizibill, en cambio, se lo sacaba para vender su cuerpo a un tipo con olor a ajo -¿qué le importaba a Apollinaire que fuera judío?-. María Isabel se lo ponía con parsimoniosa ceremonia para que luego todo estuviera deshecho al momento de lanzarse al agua, nadar hasta la orilla y huir a gatas por un pastizal. Marizibill está agotada, ha recibido demasiados golpes esta noche, y el hombre con el corazón que bate como una puerta la jala de los pelos ensangrentados hacia el pastizal. A María Isabel le han dado un disparo en la espalda. A Marizibill se le escurre la vida por unas cuantas puñaladas. Ambas se arrastran agonizantes, se buscan, se toman de las manos, se miran a los ojos de fuego mal apagado -una con agua de río, la otra con agua de mar-. Lo último que se atreven a recordar es el hocico de Cervero -el perro que nunca ladró- husmeando sus muertes.
Tráfico
Abril 28, 2009
Ofidia traficaba ofidios, los capturaba hipnotizándolos con rituales extravagantes, luego los vendía a los coreanos. Entre sus viejas botas de goma, amontonadas en un rincón, dormía la mayoría de los reptiles que encontraba; un verdadero nudo de víboras.
Disfraz de Endorsain
Abril 28, 2009
Te me desprendiste muy rápido y aún no puedo sacarme lo rojo que se pegó como una mancha en mi pecho verde de plastilina. No es sangre, es amor. No te culpo, sólo te falta remodelar esos pensamientos, amasar tu cabeza, dividirla entre las malas y buenas, cubrir tu corazón con viboritas de colores y liberarte del disfraz de Endorsain. Por qué construiste ese personaje horrible. Sé que debajo del caparazón oscuro hay un cuerpo blandito lleno de sensaciones ¿Te acordás cuando te contagié arco iris en la espalda? Pero te ponés esa envoltura agresiva y triste, lánguida, ausente. Te olvidás de nuestro reino de plastilina con tótems en las entradas, con ríos y montañas verdes. Cómo duele.
No puedo. Me dejás al costado con todas estas cabezas de plastilina que discuten noches enteras qué hacer con tanto dolor. Todas te quieren pero no te entienden. Al unísono me gritan que te deje, no nos gusta Endorsain, es odioso, nos lastima cruelmente. Perdimos varios dientes.
Arrancate el disfraz de angustias irresolubles, es sólo de plastilina. Nadie puede hacerlo por vos, cada uno se salva solo. Porque sí, es verdad, solos estamos acá adentro. Yo estoy afuera con mis adentros y acá me quedo. Aunque a veces quisiera penetrarte para destrozar con todas mis garras y bocas a Endorsain desde el fondo, comerme sus tripas, arrancarle los ojos y verlo desangrarse hasta la última gota, y liberarte. Pero no puedo, porque sólo soy una chica de plastilina a la que dejaste al lado del camino; sí, soy esa cosa triste, sin forma, llena de palitos en la banquina.
La Tica
Gea
Abril 27, 2009
La Pachamama es valiente, pelea, aguanta, cree, se anima, tiene fe, porque hay demasiadas cosas que no dependen de uno mismo, creer en algo también es tener valor, porque sostener una creencia también es una pelea. Si bien a Gea se le mueren algunos pedazos, porque hace esfuerzos inmensurables para no dejarse vencer, en su memoria genética hay algo que le recuerda que el verde existió, y que puede volver. Qué grande esta alfombra de vida, qué maravillosa, y yo un parásito que le chasquea el lomo con mis pasos que intentan no ser de huida.
Ofidia
Miedos
Abril 27, 2009
Empecé a hincar más la mirada, todo es inmensurable, la felicidad, las penas, el mundo, los recuerdos, la elasticidad de la piel y sus sensaciones, la imposibilidad de llegar al fondo de alguien, de algo, de uno mismo… por eso nos metemos en el caparazón, porque tenemos miedo, pero no sé si es mejor tenerle miedo al mundo que está afuera o tener miedo de nosotros mismos. No sé si se puede elegir, sólo puedo ver una diferencia, pero son como partes inseparable, como la cabeza del sexo. No sé si el miedo se toma un descanso desde el momento en que se manifiesta con ese primer llanto cuando sacamos el olfato del líquido amniótico.
Ofidia
Ya no yo
Abril 26, 2009
Te voy a querer siempre, hombrecito de sonrisa pinchada, si bien amé fuertemente a varios hombres, a ninguno así, con esa ternura complaciente ni esa apertura expresiva. Alguno de los anteriores sé que hubieran querido estar en tu lugar, porque con ellos me parecía a vos, hermética. Sospecho que nadie va a quererte tanto, porque cuando debería odiarte te quiero más y más, cuando debería enojarme siento que te perdono y cuando deambulo pienso que deseo que te pase lo mejor, que te enamores de otra, que tengas esos hijos que me pediste, que seas feliz y que puedas expresarte sin dar tantas vueltas la próxima vez, que ya no será la mía.
La Tica
Maldicha
Abril 26, 2009
Una noche, Ofidia soñó que un ser invisible le robaba la virginidad, tenía quince años. Otra, soñó que parió un niño que no lloraba, y a la noche siguiente, en otra pesadilla, un hombrecito rubio seguido de una boa, sumisa a su amo como si fuera un perro, se lo había robado. En la región murmuraban que estaba loca. Algunos la ayudaban en sus búsquedas, pero, la mayoría, la temía. Por los susurros que Maia alcanzó a escuchar, decían: “está maldecida”.
- No se dice ‘maldecida’, se dice ‘maldicha’.
- Callate, maldita.