Amanece un verano
Mayo 28, 2009
Sin embargo, debería decir que estoy espléndida, porque todo está saliendo bien, excepto por esta cosita, esta manchita roja en el labio, esta picazón que crece y me oscurece… Saudade, i miss you, te extraño, Extraño amor de verano.
Inocencia
Mayo 28, 2009
Con sangre es que se cura la inocencia, enfermerita ontológica…
(Maia)
Hipocreturah
Mayo 28, 2009
Maia contempla a Almendra moldear actitudes de plastilina en su interior, no se convence del todo. En su cuaderno de notas escribe: la Hipocreturah es el arte de adaptación al mundo cruel, es una armadura -¿o armaturah?-. Y ya es hora de empezar a desplegarla.
Pelate esta mandarina
Mayo 28, 2009
Una mandarina se pela ensartando -con potencia de cohete- el dedo índice en el polo norte de la fruta, donde, generalmente, flamea la última hoja sostenida por un cabo verde. La única desventaja de este método -casi salvaje- es que el dedo quedará teñido levemente de color naranja por un buen rato, como si usted hubiera tomado jugo de zanahorias -en ayunas- durante todo un año. La única diferencia con el método de las zanahorias matutinas, es que, por tratarse de una mandarina, el dedo índice, una vez asomado a uno de los orificios nasales de su portador, olerá –indefectiblemente- a mandarinas, siempre y cuando el portador no haya introducido demasiado el dedo en la cavidad nasal, ya que esto perturbaría -por saturación- a las funciones habituales del olfato, el cual se conecta directamente con el cerebro -cuando éste está presente-, y, como si fuera poco, se corre el riesgo de sufrir un estornudo. La confusión que un cerebro -si existe-, puede producir entre las sensaciones que estimula un estornudo, frente a las que son propias de un orgasmo, han sido científicamente estudiadas; mas, no podemos garantizar la presencia de un cerebro entorno a dichas experimentaciones.
Ciclo
Mayo 28, 2009
Ovulo sueños, luego los desecho. Sangran, duelen, me pone triste la pérdida. Ese vacío a veces desea llenarse de otras cosas mientras se descarga. Enfermera ontológica, dame un té de sensaciones reconfortantes, como lo haría mi abuela. Tengo tristes los ovarios.
(Almendra)
Amores negros
Mayo 26, 2009
Adiós, amores negros. Hoy digo basta. Mañana recomienzo. Se acabaron los engaños y los intentos funestos. Esta noche me libero, fue muy duro el testeo: el vino se bebe puro, con hielo es un charco oscuro. Retomo tu búsqueda. A fondo blanco este deseo. El amor busca su cuna, escapa de su tumba. Sobria te pienso, ebria te recuerdo. La nostalgia se termina, nuestro amor corre, ya no camina. No te veo ya tan lejos, porque el tiempo nos aferra, el instinto nos acerca, y en mi alma tu reflejo. La vida nos revuelve, pero nada se acaba, todo vuelve, todo empieza, tu voz lejana regresa.
(Olivia)
Ecos Pinchados
Mayo 26, 2009
Con una vara perforás la tierra, y lamés su sangre como un vampiro… (Y nos relamemos). Y nos tiramos panza arriba a esperar el temblor que un día llega… (Y nos dejamos sacudir…). Y te disparás por los aires… (Es la danza de la tierra…). Ella nos convulsiona hasta el río inexorable de pensamientos… (Hay especulaciones que nos impelen hasta ver a los dioses famélicos en el páramo…)
Profanamos la intimidad de la montaña sagrada, la oración del viento, el declive ínfimo del tiempo… (Se oye un quebranto…)
Encarnaste tantos sueños en frases disipadas, las degradaste a contornos vacíos, agotados, perforados… (Igual nos relamemos…). La aleación de la lluvia en el sudor de tu pecho, y la vara se rompe… (Gozamos…)
Provocamos el temblor de la tierra exangüe. Un rocío helado en mi espalda… (Me estremezco…). Y ellos, con sus dioses disecados en el páramo, no logran persuadir estos ecos pinchados… (Y seguimos flotando…)
(Olivia)
Desafío
Mayo 26, 2009
Maia me preguntó:
¿Te atreverías a pensar en lo que estoy pensando? Pienso en esas cosas que nunca pensarán en mí…
(Almendra)
Inspiración, exhalación
Mayo 26, 2009
¿No era aquél, tal vez, el inmortal salido del cuento de Borges? Últimamente, Olivia sentía que muchos personajes de la literatura se le iban apareciendo de carne y huesos… Mientras cruzaba el río Paraná y Corrientes se volvía postal, recordó emocionada el día en que conoció al símil de Oliveira en Buenos Aires, y el ombligo de las circunstancias había puesto su barita mágica sobre la punta de su nariz para convertirla en La Maga por un rato, entonces jugaron unos días a encontrarse cuando andaban sin buscarse…
Despegó la mejilla de la ventanilla del colectivo, tomó un lápiz y, antes de llegar a Resistencia, terminó de garabatear unos ecos pinchados que le chorreaban entre las manos…
Pequeña y nocturna
Mayo 26, 2009
Pequeña música nocturna, te envuelve. Corre con zapatos de tacón por tu nuca, te estremece… Tiene cinco patas que bailan en tu ombligo, y cuando llega a tus oídos te susurra mundos perdidos…
(Santa Cecilia)