Luna pérfida
Mayo 25, 2009
Un colchón cayó al piso y voló a la terraza violando puertas. Pronto lo alcanzarían las mantas. Alas de fantasmas lo sobrevuelan.
La luna supervisa perversa. Nos hipnotiza panza arriba con su epifanía. Nombramos como en una plegaria todas las veces que la habíamos evocado juntos desde las antípodas del deseo. Ignorábamos su hechizo funesto. Cuando la vimos distraerse entre las nubes llegó el primer te amo a mis oídos. Se ocultó la luna celosa, tenía tanta fuerza la frase que se escurrió un eco hasta el cielo. No nos dimos cuenta.
Tamicé tu cuerpo con el mío. El mundo dio vueltas bajo las sábanas, rodamos como un palo de amasar sobre la pasta. Cuando se detuvo la ruleta te había quedado el cielo sobre la espalda. El universo entero oprimió sobre mi cuerpo, y me dejé estremecer. Tus ojos eran el universo penetrándome, y no hubo más. Se me caían los párpados de placer. Te susurré con voz quebrada: te amo, también, yo… Al abrirlos me había tragado la perplejidad y quise gritar pero no pude, me volví una estatua de sal. Tu sonrisa flotaba entre un millón de estrellas porque un millón de estrellas eran tu sonrisa. Felicidad.
Luego vendría la luna, pérfida, a cobrarse la traición. Fue demasiada ostentación.
Trampa de Mamushkas
Mayo 15, 2009
La Tica respondió al llamado, no recordaba el preludio, al parecer no importaba, sólo sintió que la llamaban y avanzó. El pasillo interminable de baldosas desparejas se convertía en un túnel de macetas gigantes con flores rojas, pequeñitas, cargadas de sombras y humedad en los colores. Primero alcanzó la ventana y distinguió las sombras que se movían impacientes en el interior. El pecho le dio un vuelco, el corazón era un globo apretado en las manos de un niño a punto de estallar. Pero esta ventana es otra, el marco parece cambiado, no era verde, está más viejo, parece de casita de piedra en los Pirineos. Pero no, lo que hay adentro y la atrae indefectiblemente como un imán le indica que es el lugar correcto. La puerta está a un paso pero tarda una eternidad en llegar hasta ella. No puede, no tiene el valor de tocar, parece que en cualquier momento va a salir a correr espantada. Su pecho se infla y se desinfla como si fuera el de un toro moribundo en la corrida, la madera de la puerta comienza a respirar con la misma agitación, caen pedazos de pintura verde. Se acelera. Se abre.
Es él, con una sonrisa tan cálida que resulta inverosímil. La Tica siente que una desconfianza terrible la invade, sospecha que es una trampa. Él la abraza y ella se derrite en sus brazos pero enseguida se da cuenta y dice ¡no!, esto no es verdad. Él la vuelve a abrazar y ella vuelve a sentir todo ese amor y toda esa felicidad, no puede creer que se esté cumpliendo su deseo, es él, se arrepintió, se quiere disculpar, me quiere en su sueño… ¡No! esto no es real, imposible. Se esfuerza por salir corriendo y no vivir la farsa pero hay una fuerza que la domina como a una marioneta, se siente en un envase que se deja mover por una fuerza extraña, ¡pero si no soy de plastilina! La Tica de afuera sonríe y abraza, se deja ver feliz… La Tica de adentro quiere salir corriendo y no puede, hay trampa de Mamushkas, un narrador onmisciente controla sus actos, no puede escapar de la historia que presagia. Teme volver a vivir lo mismo dos veces: tanta felicidad después este dolor, y la ausencia, el abandono… Arrojada a su destino recibe a los padres de él que están en la cocina esperando con abrazos y lágrimas de emoción, la aprietan y acarician como si hubiera regresado de la muerte. Hay una paradoja, por qué la aterra tanto amor, cuál es el problema. Se desespera, no comprende su espanto, ni todo esa ternura que siente y al mismo tiempo el dolor y la felicidad y la angustia. Se siente en la fisura donde caen y chocan todos los antagonismos. Por qué piensa estas cosas tan complicadas, si sólo son abrazos. La Tica quiere huir, pero no puede, en su esfuerzo por liberarse hace que la historia retroceda unos momentos y la escena se vuelva a repetir: él la recibe, la abraza, ella feliz-infeliz-aterrada-enamorada, los padres la adoran, la abrazan y ella los quiere para ella y a la vez quiere salir corriendo. Y en el intento otra vez la cinta retrocede y se vuelve a abrir la puerta y ella en la trampa… Bis.
La Tica se despierta llorando, abrazada muy fuerte a la almohada, no la quiere soltar, pues todavía no decidió si fue un sueño hermoso o una pesadilla. Aún siente los abrazos tibios en su piel y a la vez todo ese frío, ese vacío. Increíble, pero todas sus Mamushkas sincronizan para sentir lo mismo y lloran a coro por esos abrazos.
No me gusta cuando callás
Mayo 13, 2009
Que no, no me gusta cuando callás y estás como ausente, así lo embellezca Neruda o lo canten unas chicas brasileras que no lo son. Cuando callás me retraigo y callamos, y están los ángeles grises revoloteando en tu cabeza, y lo peor de todo es que los veo. No me gusta que estés como ausente. No hay mariposas que se arrullan, hay mariposas arrolladas. Y ya nos dijimos demasiadas cosas en silencio y cómo duelen. Prefiero tus labios en movimiento, todos los músculos de tu rostro sincronizándose para ametrallarme con palabras, son tan sensuales tus cejas cuando se tensan. Prefiero recibirte abierto, completo, como ráfagas de un tornado, desaforado, explosivo, un volcán en erupción, antes que verte cuando callás y estás tan ausente porque sos la melancolía en carne viva.
La Tica
Pedido de exorcismo
Mayo 8, 2009

Está en mi té, en mi anisado, en mi calle, en mis platos sucios, en las hojas de mis libros, en la cebolla que pelo, en los huevos que rompo, en la lluvia, en la ventana, en la música que oigo, en la brisa, en mis sueños, en el interior de mis párpados… ¡Zape, zape!
La Tica
Posdata
Mayo 3, 2009
Y te mando un abrazo infinito, circular, laberíntico, de final abierto.
Y perdón, pero no me canso de decírtelo: ¡cuánto te quiero!, muchachito de cabeza de chorlito y pecho de piedra… El corazón se te escapó por las manos cuando golpeabas la piel del tambor, se hizo canción, voló.
La Tica
La pluma
Mayo 2, 2009
La nona s’aproche;
meu little niña, vôce nâo sos una pluma, dixit.
Mas ío no puedo, nona, nâo posso avoid it.
Soy what I am. Je pense que no puedo cambiarlo.
I’ve tried. Frené. Corrí. Busqué. Encontré. Perdí. Gané.
Frené. Etc.
Como todo mundo sabe. Io sonno assim. Comme ça.
Soy la pluma, nona, i’m sorry. Quantas desilusões.
Es verdad, o silêncio é uma tortura, ce pour ça que je m’envole,
if you want, ven, eu t’emmene au vent.
Sonno, seu, soy, je suis tu pluma. Envolez-moi.
De plastilina
Mayo 1, 2009
No, no sos una masa que se degrada, no lo serías si no lo quisieras, como verás, yo soy la chica de plastilina, no me degrado, sólo me transformo, opacándome un poco más cada vez, pero igual te quiero, ¿sabés?, te quiero y no te voy a olvidar porque es un privilegio haber querido tanto a alguien como te quise y te quiero, no cualquiera te da la oportunidad de sentir esas cosas, y yo las sentí demasiado, tanto como para tatuarme tus lunas en cada tobillo de plastilina. No puedo pensar en otra cosa, sólo pienso en todas esas lunas que te quiero. Y lo repito lo repito, te quiero, te quiero. Más allá de este cielo.
(La Tica)
Agria cultura
Abril 30, 2009
Planeo cultivarme en soledad, todo el amor que sembré era para vos, y ahora me quedé pobre, sin semillas. Pero soy una chica de plastilina y puedo convertirme en las semillas de mis propias flores. Pero antes hay que labrar el páramo.
La Tica
Disfraz de Endorsain
Abril 28, 2009
Te me desprendiste muy rápido y aún no puedo sacarme lo rojo que se pegó como una mancha en mi pecho verde de plastilina. No es sangre, es amor. No te culpo, sólo te falta remodelar esos pensamientos, amasar tu cabeza, dividirla entre las malas y buenas, cubrir tu corazón con viboritas de colores y liberarte del disfraz de Endorsain. Por qué construiste ese personaje horrible. Sé que debajo del caparazón oscuro hay un cuerpo blandito lleno de sensaciones ¿Te acordás cuando te contagié arco iris en la espalda? Pero te ponés esa envoltura agresiva y triste, lánguida, ausente. Te olvidás de nuestro reino de plastilina con tótems en las entradas, con ríos y montañas verdes. Cómo duele.
No puedo. Me dejás al costado con todas estas cabezas de plastilina que discuten noches enteras qué hacer con tanto dolor. Todas te quieren pero no te entienden. Al unísono me gritan que te deje, no nos gusta Endorsain, es odioso, nos lastima cruelmente. Perdimos varios dientes.
Arrancate el disfraz de angustias irresolubles, es sólo de plastilina. Nadie puede hacerlo por vos, cada uno se salva solo. Porque sí, es verdad, solos estamos acá adentro. Yo estoy afuera con mis adentros y acá me quedo. Aunque a veces quisiera penetrarte para destrozar con todas mis garras y bocas a Endorsain desde el fondo, comerme sus tripas, arrancarle los ojos y verlo desangrarse hasta la última gota, y liberarte. Pero no puedo, porque sólo soy una chica de plastilina a la que dejaste al lado del camino; sí, soy esa cosa triste, sin forma, llena de palitos en la banquina.
La Tica
Ya no yo
Abril 26, 2009
Te voy a querer siempre, hombrecito de sonrisa pinchada, si bien amé fuertemente a varios hombres, a ninguno así, con esa ternura complaciente ni esa apertura expresiva. Alguno de los anteriores sé que hubieran querido estar en tu lugar, porque con ellos me parecía a vos, hermética. Sospecho que nadie va a quererte tanto, porque cuando debería odiarte te quiero más y más, cuando debería enojarme siento que te perdono y cuando deambulo pienso que deseo que te pase lo mejor, que te enamores de otra, que tengas esos hijos que me pediste, que seas feliz y que puedas expresarte sin dar tantas vueltas la próxima vez, que ya no será la mía.
La Tica