Tango reptil
Mayo 8, 2009

La mujer embarazada se me acercó, dijo que me veía sola, que me prestaba su pareja. La panza tenía demasiada plastilina y le pesaba, la noté cansada. Acepté ilusionada. Era la primera vez que bailaba tango con un lagarto. Reptamos.
(Ofidia)
Ganas de creer
Mayo 3, 2009

Y sigo aguantando hasta la próxima primavera, porque vendrán otras sequías también; así es la vida, pero la queremos tanto que le perdonamos todo. Así es el amor, imaginativo, mentiroso, pero dan ganas de creerle siempre, de reconciliarnos cada vez. Creer en el amor es tener todavía mucho valor. Pero ahora estamos en sequía. Sólo queda pelearle al quebranto con sonrisas, aguantar en la sequía con colores, hacer el esfuerzo con ayuda de unos abrazos, buscar nutrientes sustitutos, bailar la danza de la lluvia, encontrar las proteínas en las amarguras, cantar que querer tanto no fue el pecado, y recordar que en la memoria queda el verde. A pesar del quebranto.
Ofidia
Diosa
Mayo 2, 2009
Ofidia con los años fue endiosada por sus coterráneos. Los paisanos todavía le ofrendan cabezas de serpientes o botas viejas y le ruegan milagros de toda moral. El resto de los cuerpos de los reptiles los venden a los coreanos que siempre andan rondando y mantienen limpios los santuarios -con los labios enroscados-.
Llovió espirales
Mayo 1, 2009
Y llovió, poquito pero llovió, no creo que alcance para tapar estos peladares ni para sacar flores del desierto, pero nunca fue más reconfortante recibir una ráfaga de esperanza húmeda. Y llovió. Y también lloré, y agradecí y perdoné. Qué culpa tiene él de que la vida lo tenga en espirales que se le cierran. No hay culpables. Sólo espirales.
La Tica
Argé
Abril 30, 2009
El miedo nos hace humanos. Y el miedo hace al mundo que nos rodea que sea como es. -He aquí otro “argé” para los presocráticos. Aunque ellos vivían con todos esos héroes predicadores del valor que hoy no existen. Creían en tantos dioses, dioses verosímiles semejantes a nosotros, de plastilina. Hoy tenemos varios monoteísmos, todas versiones de uno solo, abstracto, inalcanzable, un bodocazo de plastilina donde se mezclaron todos los colores. Nos cuesta creer. Tal vez sí hay fe pero por miedo, por cobardía, no la reconocemos ni la mostramos. Ellos, los bodocazos, tampoco se muestran tanto. También andarán acobardados, incrédulos, acorazados. O capaz que nada que ver, capaz que antes era la misma peladura metafísica en Gea y en el Olimpo, me creo todo lo que leo y sólo alucino posibilidades entre las inmensurables.- Pensamientos que son puras patrañas. No me den bolas, ya se los advertí, soy un bodoquito de costillas rotas.
Ofidia
Tráfico
Abril 28, 2009
Ofidia traficaba ofidios, los capturaba hipnotizándolos con rituales extravagantes, luego los vendía a los coreanos. Entre sus viejas botas de goma, amontonadas en un rincón, dormía la mayoría de los reptiles que encontraba; un verdadero nudo de víboras.
Gea
Abril 27, 2009
La Pachamama es valiente, pelea, aguanta, cree, se anima, tiene fe, porque hay demasiadas cosas que no dependen de uno mismo, creer en algo también es tener valor, porque sostener una creencia también es una pelea. Si bien a Gea se le mueren algunos pedazos, porque hace esfuerzos inmensurables para no dejarse vencer, en su memoria genética hay algo que le recuerda que el verde existió, y que puede volver. Qué grande esta alfombra de vida, qué maravillosa, y yo un parásito que le chasquea el lomo con mis pasos que intentan no ser de huida.
Ofidia
Miedos
Abril 27, 2009
Empecé a hincar más la mirada, todo es inmensurable, la felicidad, las penas, el mundo, los recuerdos, la elasticidad de la piel y sus sensaciones, la imposibilidad de llegar al fondo de alguien, de algo, de uno mismo… por eso nos metemos en el caparazón, porque tenemos miedo, pero no sé si es mejor tenerle miedo al mundo que está afuera o tener miedo de nosotros mismos. No sé si se puede elegir, sólo puedo ver una diferencia, pero son como partes inseparable, como la cabeza del sexo. No sé si el miedo se toma un descanso desde el momento en que se manifiesta con ese primer llanto cuando sacamos el olfato del líquido amniótico.
Ofidia
Maldicha
Abril 26, 2009
Una noche, Ofidia soñó que un ser invisible le robaba la virginidad, tenía quince años. Otra, soñó que parió un niño que no lloraba, y a la noche siguiente, en otra pesadilla, un hombrecito rubio seguido de una boa, sumisa a su amo como si fuera un perro, se lo había robado. En la región murmuraban que estaba loca. Algunos la ayudaban en sus búsquedas, pero, la mayoría, la temía. Por los susurros que Maia alcanzó a escuchar, decían: “está maldecida”.
- No se dice ‘maldecida’, se dice ‘maldicha’.
- Callate, maldita.
Bichito sediento
Abril 24, 2009
Descubrí la arrogancia de pretender sentirme el centro de algo, cuando en realidad sólo soy otro pastito seco que cruje, un bichito sediento en la maleza, otra semilla que espera una lluvia, una niña con la boca seca en el pajonal sepia. Pretender sentirme el centro de algo se parece más a la estupidez que a la valentía. A veces no soy capaz de salir de mi estupidez, soy humana, temo como todos, y me vuelvo hacia mi centro.
La naturaleza también pasa malos ratos, como yo, porque soy sólo un pedacito de algo que a su vez es el pedazo de otra cosa, pero los esfuerzos que hace la doña para subsistir, para aguantar y no morir de quebranto, para latir aunque se quiebre, aunque le pisen los pastos, aunque le caminen encima; el trabajo que hay que hacer para suspender el dolor y recuperar de la memoria la esperanza de que el agua en algún momento llega para luego volver a explotar en retoños de verdes y flores y después nuevas sequías y nuevos quebrantos y nuevas lluvias y otra vez los verdes…
Hoy no me siento de plastilina.
Ofidia